¿Por qué es importante la Memoria Operativa para el Aprendizaje?

Foto por Cristián Cáceres Iribarren

La memoria operativa provee un espacio de trabajo mental en el que se puede guardar información mientras se involucra mentalmente en otras actividades relevantes.  Igualmente, provee un recurso para que el individuo integre el conocimiento de la memoria a largo plazo con la información en el almacén temporal.  La capacidad para hacer esto es crucial en muchas actividades de aprendizaje en el aula de clase.  Los estudiantes con frecuencia deben mantener información en la mente mientras se involucran en una actividad mental que requiere de esfuerzo.  La información a ser recordada, por ejemplo, puede ser una oración que planea escribir mientras tiene en cuenta tanto la ortografía correcta de las palabras como la gramática adecuada para lo que quiere comunicar.  También pueden ser los números de una operación aritmética mientas la resuelve o una lista de instrucciones dadas por el maestro mientras realiza cada uno de los pasos de la tarea.  Los estudiantes con pobre capacidad de memoria operativa van a presentar dificultades en estas actividades porque no pueden guardar en la mente suficiente información que les permita llevar a cabo la tarea satisfactoriamente, hasta finalizarla.

La memoria operativa es como un cuello de botella que pone límites para el aprendizaje.  ¿Por qué ocurre esto?  Si se pierde información crucial de la memoria operativa se van a olvidar muchas cosas como las instrucciones que se deben seguir, los detalles de lo que se está haciendo y el lugar hasta donde se ha llegado en una tarea compleja.  Cuando se presentan estos olvidos, como le ocurre a los niños con una pobre memoria operativa, se presentan fallas frecuentes en diferentes actividades de aprendizaje.  Estos estudiantes presentan dificultades para utilizar esta operación porque no alcanzan a procesar las demandas de memoria operativa de las actividades de aprendizaje importantes dentro del aula.  Debido a que la memoria operativa es necesaria para culminar exitosamente muchas de las experiencias de aprendizaje en la clase, los niños con una pobre capacidad en esta función cognoscitiva, van a presentar dificultades para alcanzar los logros de aprendizaje al ritmo esperado, tanto en el desarrollo de habilidades como en la adquisición de conocimientos.  El resultado de esta problemática es un progreso académico que, en general, va a ser lento debido a que el proceso de incremento en la adquisición de habilidades y conocimiento a lo largo de los años escolares se va a alterar.

La labor de los  maestros es lograr que todos los estudiantes en su aula de clase alcancen los logros de aprendizaje propuestos. Como se ha visto, los niños con pobre capacidad en la memoria operativa van a presentar dificultades para alcanzar dichos logros.  ¿Qué pueden hacer para ayudar a estos estudiantes?  En primer lugar, es necesario que reconozcan  las características de su dificultad y cómo se manifiesta en el aula de clase.  Deben, además, aceptar que es una condición de la cual el niño tiene poco control.  En segundo lugar, los maestros tienen que planear cuidadosamente la diferenciación de las actividades de aprendizaje en la clase para poder construir conocimiento y habilidades en estos niños, con el fin de fomentar un aprendizaje efectivo en el tiempo.  Sobre estos puntos me ocuparé en los próximos dos artículos.

Bibliografía

Alloway, T.P. (2006).  Making ‘working memory’ work in the classroom.  Early Years Update, Issue 42, 9-11.

Alloway, T.P. y Gathercole, S.E. (2005).  Working memory.  Teaching, Thinking and Creativity, Winter, 48-51.

Alloway, T.P. y Gathercole, S.E. (2006).  How does working memory work in the classroom?  Educational Research and Reviews, 1(4), 134-139.

Gathercole, S.E. y Alloway, T.P. (2007).  Understanding Working Memory: A Classroom Guide. Londres: Harcourt Assessment.



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